Ese universo necesitaba un escenario a su altura. Diseñé el set al completo: araña de cristal, paneles con motivos barrocos enmarcados, cómoda lacada, rosas rojas y una composición cuidada al milímetro para que cada elemento respirara el mismo ADN del diseñador sin eclipsar la pieza central. El resultado fue un interior que no acompañaba a la colección. La protagonizaba.