Diseñé el set al completo: colchones Bedland convertidos en islas de descanso, cojines en tonos tierra y crudo, velas dispuestas con ritmo y calidez, pampa, palmeras y ratán creando una atmósfera orgánica y sensorial. Un interior efímero pensado para ser vivido, sentido y, por supuesto, fotografiado. Porque cuando el espacio emociona, el contenido se hace solo.