Descripción del proyecto

Un apartamento en el corazón de uno de los barrios más cotizados de Madrid. La premisa era clara: demostrar que la elegancia no depende de los metros, sino de la la composición del espacio.

Promoción : Calle Altamirano

Fecha del proyecto : Mayo 2025

Comedor de piso piloto en calle Altamirano — diseño de lujo por Mónica Cepedello
Dormitorio secundario de piso piloto en calle Altamirano — Mónica Cepedello
Salón de piso piloto en calle Altamirano — interiorismo de lujo por Mónica Cepedello
Detalle de decoración en piso piloto calle Altamirano — Mónica Cepedello interiorista
Donde la elegancia

Encuentra su forma exacta

El proyecto apuesta por una paleta de tonos neutros enriquecida con texturas naturales — madera, lino — que aportan calidez sin restar luminosidad. Cada rincón está pensado para maximizar la funcionalidad sin sacrificar un milímetro de estética. El resultado es un espacio que respira, que fluye y que, sobre todo, convence: aquí se puede vivir bien, y se nota desde el primer paso.

Salón de piso piloto calle Altamirano — otro plano por Mónica Cepedello
Dormitorio principal de piso piloto en calle Altamirano — interiorismo de lujo por Mónica Cepedello
Vista del comedor desde el marco de la puerta en piso piloto calle Altamirano — Mónica Cepedello
Estancia por estancia

El proyecto

El comedor abre el recorrido con una propuesta clara: máxima funcionalidad sin renunciar a la calidez. La elección de materiales y la disposición del mobiliario crean un espacio que invita a quedarse, no solo a pasar.

El salón fluye desde el comedor con naturalidad, reforzando la sensación de amplitud gracias a una paleta de neutros que no compite con la luz sino que trabaja con ella. La vista desde el marco de la puerta revela la coherencia del conjunto: todo conecta, todo tiene sentido.

El dormitorio principal está diseñado para que el comprador lo habite mentalmente desde el primer instante. El secundario, con el mismo criterio, demuestra que en este proyecto no hay estancias de segunda categoría.

La terraza cierra el recorrido como argumento final: tratada con el mismo nivel de detalle que el interior, convierte metros exteriores en metros que suman al valor percibido de la vivienda.